La Gemma

QUE LA FELICIDAD SEA EL CAMINO, NO LA META

Publicat el 31 de diciembre del 2021

Dice una antigua plegaria hebrea

“Que tus despertares te despierten. Y que, al despertarte, el día que comienza te entusiasme.

Y que jamás se transformen en rutinarios los rayos del sol que se filtran por tu ventana en cada nuevo amanecer.

Y que tengas la lucidez de rescatar lo más positivo de cada persona que se cruza en tu camino.

Y que no te olvides de saborear la comida detenidamente.

Y de encontrar algún momento en el día, aunque sea corto y breve, para elevar tu mirada hacia lo alto y agradecer por el milagro de la salud, ese misterio y fantástico equilibrio interno.

Y que logres expresar el amor que sientes por tus seres queridos.

Y que tus abrazos, abracen. Y que tus besos, besen de verdad.

Y que llegues satisfech@ al anochecer por alguna de las tareas realizada durante el día.

Y que tu sueño sea calmado, reparador y sin sobresaltos.

Y que no confundas tu trabajo con la vida, ni tampoco el valor de las cosas con su precio.

Y que no te creas más que nadie porque solo los ignorantes desconocen que no somos más que polvo y ceniza.

Y que no te olvides, ni por un instante que cada segundo de la vida es un regalo, un obsequio, y que si fuéramos realmente valientes, bailaríamos y cantaríamos de alegría al tomar conciencia de ello, como un pequeñísimo homenaje al misterio de la vida que nos abraza y nos bendice.

No te deseo un año maravilloso donde todo sea bueno. Ése es un pensamiento mágico, infantil, utópico.

Te deseo que te animes a mirarte, y que te ames como eres.

Que tengas el suficiente amor propio para pelear muchas batallas, y la humildad para saber que hay batallas imposibles de ganar por las que no vale la pena luchar.

Te deseo que puedas aceptar que hay realidades que son inmodificables, y que hay otras, que si corres del lugar de la queja, podrás cambiar.

Que no te permitas los "no puedo" y que reconozcas los "no quiero".

Te deseo que escuches tu verdad, y que la digas, con plena conciencia de que es sólo tu verdad, no la del otro.

Que te expongas a lo que temes, porque es la única manera de vencer el miedo. Que aprendas a tolerar las "manchas negras" del otro, porque también tienes las tuyas, y eso anula la posibilidad de reclamo.

Que no te condenes por equivocarte; no eres todopoderoso.

Que crezcas, hasta donde y cuando quieras. No te deseo que el 2022 te traiga felicidad. Te deseo que logres ser feliz, sea cual sea la realidad que te toque vivir"

Que la felicidad sea el camino, no la meta..